Comienzo la mañana con el análisis en la retina de una historia única que Chimamanda Adichie relata en su intervención: "El peligro de una sola historia". Es mucho más fácil para mis ojos observar a las personas como figuras planas, y no como realidades poliédricas, que es como son. Siempre resulta cómodo (volvemos una y otra vez a nuestra zona de confort), etiquetarlas, mimetizándolas con la idea que tenemos de su entorno, sin atender a que son realidades complejas y capaces de vivir experiencias como las propias. Este bellísimo discurso, me ha noqueado y me ha hecho plantearme cuánto hay de verdad o desconocimiento en la asunción de un estereotipo .
