Está claro que el panorama político y social es desalentador. Pero peor parece que en un país con las tasas de paro y el índice de pobreza que tenemos, sustente económicamente primas a un deporte y todo el negocio que conlleva. Así se controla el nivel de indignación popular, con fútbol y acontecimientos varios.
Convergemos Andrés Quebrajo Leal y yo en el asunto de la utilización gubernamental de maniobras de distracción. Cortinas de humo sin lugar a dudas, aunque difiero con él en el asunto de descontrol; más bien parece pero no es para nada un escenario casual... aquí está todo estudiado...